Prorrogar el límite al alquiler hasta diciembre evitará a los inquilinos un desembolso imprevisto de 1700 millones

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En Etikalia somos muy críticos con las líneas editoriales más habituales en relación al mercado inmobiliario. No nos gusta, por ejemplo, que la prensa presente como buena noticia la subida del precio de la vivienda. Básicamente porque eso es una buena noticia para los especuladores pero no para la gente normal como nosotros. Si eres un especulador, ganas pasta si sube el precio de la vivienda. Pero si eres una persona normal que está pensando en comprar una vivienda o que tiene hijos que en algún momento querrán independizarse, la subida del precio no te beneficia en nada. Y a pesar de ello, estas líneas editoriales buscan crear un estado de opinión favorable a la subida del precio de la vivienda y muchas veces consiguen ponernos en contra de nuestros propios intereses. 

Esto no ocurre solo con el precio de la vivienda. Los ejemplos más recientes los tenemos en noticias relacionadas con la limitación a la actualización de las rentas de alquiler, que el sábado pasado se ha prorrogado hasta finales de este año. Pues bien, ya tenemos los primeros titulares que recalcan el supuesto coste que esta medida tiene para los propietarios, en lugar de hablar del impacto positivo que tiene para los inquilinos (y también para los arrendadores). 

De entrada, con esta medida hay que aclarar que los propietarios no van a perder dinero. Ni siquiera van a cobrar menos renta que el año anterior. Al contrario, los arrendadores van a cobrar una renta superior a la que cobraban hasta ahora. Estos últimos meses, desde la entrada en vigor de la medida, las rentas han subido un 2%. Y mientras el IGC esté por encima de ese valor, seguirán incrementando la renta que cobran un 2%. 

Si no se hubiera limitado la actualización de la renta nos encontraríamos con muchos problemas no solo para los inquilinos, sino también para los propietarios. Una subida excesiva de la renta implica más riesgo de impagos que lleva a desahucios y a varios meses en los que los arrendadores no cobran la renta. Entonces, ¿es preferible cobrar un 2% más derenta todos los meses o asumir un mayor riesgo de impago por aplicar incrementos de entre el 8% y el 10%? Yo claramente me inclino por la primera opción y estoy seguro de que muchos arrendadores a los que se les explique bien optarían también por ella. Así que sin esta medida probablemente nos encontraríamos con un coste para los propietarios bastante superior al coste del que hablan estos medios en términos de impago de renta. 

Yo soy de la opinión de que ante una crisis, si hay que optar por beneficiar a la parte más débil o a la más fuerte, hay que hacerlo por la primera. Pero es que en este caso no se ha optado por defender a una parte y perjudicar a otra, sino por buscar una medida equilibrada, en la que ambas partes asumen una parte del coste del encarecimiento de la vida y ello trae como consecuencia una mayor estabilidad en los contratos de alquiler y se evita así incrementar hasta límites alarmantes el riesgo de impago de alquiler, que supondría un coste mayor para la parte arrendadora. Una medida mucho más favorable para los inquilinos hubiera sido congelar las rentas, y no se ha optado por esa solución.  

En las últimas semanas, ante la incertidumbre de si se prolongaría o no la limitación a la actualización de la renta, algunos inquilinos nos preguntaban cómo quedaría su renta en los próximos meses porque les preocupaba que se aplicaran índices del 8 o 10%, lo que les llevaría a tener que dejar la vivienda. Si el inquilino deja la vivienda también supone un coste para el propietario, que debe buscar otra vez inquilino y deja de cobrar la renta el tiempo que el piso permanezca vacío. 

Desde el punto de vista de los propietarios tampoco hemos recibido quejas o propuestas de renegociar la renta, como propone el decreto. Así que podemos confirmar que la mayoría de los propietarios (y yo diría que todos nuestros arrendadores) aceptan de buena gana la medida aprobada por el Gobierno. Es más, antes de la aprobación del decreto de marzo algunos propietarios nos propusieron actualizar la renta por debajo de IPC, o incluso mantener la misma renta que el año anterior. 

Así que os invito a leer las noticias con sentido crítico. Detrás de un medio de comunicación o un portal inmobiliario que publica noticias hay accionistas que pueden tener determinados intereses económicos y políticos, y utilizan estos medios para crear estados de opinión favorables a esos intereses. Si aceptamos las “noticias” tal cual nos llegan podemos llegar a defender esos intereses de especuladores o fondos de inversión, que van contra nuestros propios intereses de personas que queremos la vivienda simplemente para vivir en ella o como mucho, hemos ahorrado para comprar una vivienda y tenerla en alquiler.

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