Transformación, transacción, transpiración (alguien tenía que decirlo) #TRANS2016

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Mi amigo Asier Gallastegi la ha liado: se le ha ocurrido desearnos un 2016 «trans» en su blog y el deseo se ha viralizado hasta el punto de que varios blogs de personas muy significativas e influyentes en las redes sociales y en sus respectivos ámbitos profesionales están hablando de ello y haciendo sus aportaciones. Y me ha parecido buena idea estrenar este año el blog uniéndome a la «marea trans«.

Aprovecho para hacer una breve valoración de nuestro 2015, que puede resumirse con la palabra transición. Ha sido un año básicamente de aprendizajes, de mucha labor de escucha a los clientes, de tratar de entender qué necesidades no les resolvía el mercado y de buscar esos pequeños huecos en los que podemos aportar soluciones. Ha sido un año de preparación para el futuro (creo que ya estamos en ese futuro), de afinar nuestros servicios y de ampliar nuestra visión de lo que es la aportación social. 

Hecha esta valoración, en la línea de la triple cuenta de resultados, podríamos hablar de transformación (el impacto social y ambiental) sin olvidar la transacción (el impacto económico). No deja de ser curioso que seamos nosotros, una empresa sin ánimo de lucro, quienes propongamos ese término: transacción. Pero es así, los «sin ánimo de lucro» también comemos como los «sinónimo de lucro» (esta última expresión se la tomo prestada a algún usuario de twitter de cuyo nombre no puedo acordarme). 

A diferencia de la transacción, la palabra transformación está de moda. Queremos que todo (salvo nosotros) cambie. Un error del que me sacó hace algún tiempo Enrique Sacanell, que también ha participado en la marea trans: el cambiarnos a nosotros mismos es lo que está en nuestra zona de influencia, pero no está en nuestras manos que cambien los demás. En todo caso nuestros cambios pueden provocar cambios también en otros, así que vamos a por esa transformación de la que tanto se habla, centrémonos en cambiar nosotros y el resto ya vendrá. 

Termino con una licencia, una última palabra: transpiración.  No es que tenga un deseo escatológico para vosotros, al contrario, lo que deseo que que haya tal cantidad (y calidad) de trabajo nos haga sudar.

Otras olas de la marea trans:

La foto la hicimos ayer en la Playa de la Arena 

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