Generar confianza: clave para que te alquilen un piso

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Uno de los elementos fundamentales para que alguien te alquile un piso es generar confianza. Podemos comparar el arrendamiento con una relación en la que el período de noviazgo es muy corto (los pocos días que van desde que te interesas por el piso hasta que firmas el contrato). En nuestro caso, un amigo común (Etikalia) os ha presentado. Y desde ese momento hay que empezar a generar confianza. Pero hay una particularidad, y es que por nuestra forma de funcionar, la relación no va a ser de pareja, sino de trío: nosotros vamos a acompañaros a arrendador y arrendatario durante toda la vida del contrato. Por ello también el inquilino tiene que generar hacia nosotros un entorno de confianza.

Y en ese contexto nos estamos encontrando situaciones de todo tipo. En el extremo positivo nos encontramos con el caso de una familia perceptora de RGI con un historial bastante complicado y una urgente necesidad de cambiar de vivienda. A priori no parecían los inquilinos ideales pero desde el momento que entraron en nuestra oficina generaron (creo que de forma inconsciente) un entorno de confianza siendo absolutamente transparentes, hablándonos de su situación, proponiendo soluciones y alternativas y autorizándonos a hablar con su trabajadora social. A los dos días estaban firmando el contrato de alquiler.

El el otro extremo nos encontramos con personas que te llaman interesándose por una vivienda, les das una cita para que la puedan visitar y no se presentan a la cita ni te avisan de que no van a poder asistir. Esa situación, aunque parezca anecdótica, genera un contexto de desconfianza que va a ser muy difícil de compensar, entre otras razones porque a cada vivienda le salen varios «novios» simultáneamente y lo normal es que la mayoría de los novios se presenten puntualmente a la primera cita.

En algún otro post de este blog, y sobre todo en nuestras apariciones en prensa, hemos recalcado el valor que aportamos a los inquilinos. Pero no podemos olvidarnos del que aportamos al propietario, que es proporcionarle una relación arrendaticia tranquila, como dice nuestro lema. Para ello en ocasiones es necesario filtrar. Hay quien el filtro lo pone en el origen del inquilino, no admitiendo inmigrantes. Hay quien lo pone en su situación social, descartando perceptores de RGI. Nuestra puerta está abierta a personas de toda condición. No rechazamos inmigrantes (al contrario, rechazamos arrendadores que nos dicen que no quieren inmigrantes). Y tampoco rechazamos perceptores de RGI por el hecho de serlo. Pero ello no significa que no pongamos filtros. Nuestros filtros son el nivel de ingresos (que la renta no supere un tercio de los ingresos, aunque podríamos llegar en determinados casos hasta el 45%) y que los futuros inquilinos nos generen confianza, o al menos no generen desconfianza. Así que, aviso a navegantes: no cumplir el compromiso de estar en determinado lugar a cierta hora nos genera desconfianza y dudas sobre la conveniencia de alquilar una vivienda a quien ha incumplido su compromiso. Porque, si no ha cumplido un compromiso tan sencillo como presentarse en un lugar en un momento determinado, ¿podemos pensar que va a cumplir otros compromisos mayores como cuidar la vivienda o pagar la renta?

Seguro que es un tema polémico y nos interesa mucho vuestra opinión.

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