La actividad inmobiliaria como catalizadora de fraude a la Administración Pública

Índice del artículo

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin

Una de las cosas que nos encontramos con cierta frecuencia son intentos de fraude a la Administración Pública, tanto por parte de propietarios de viviendas como de inquilinos. Los dos casos más frecuentes son:

  • inquilinos: fraude en el cobro de la RGI
  • arrendadores: fraude en la declaración de la renta

Lo que nos piden quienes quieren cometer fraude en el cobro de la RGI es que solo firme el contrato la persona que percibe la RGI, y no su pareja, cuando tiene ingresos. Si no constan como casados, pareja de hecho, o conviviendo, los papeles le van a permitir cobrar unas ayudas sociales a las que no tendrían derecho puesto que ya tienen unos ingresos.

El fraude en la declaración de la renta no es tan frecuente, e incluso en algún caso hemos conseguido regularizar la situación con información precisa sobre el régimen fiscal de la vivienda habitual (que es la que te puedes deducir en la declaración de la renta) y la vivienda arrendada (de la que puedes deducirte los intereses de la hipoteca, si la tienes).

Nuestra reflexión ante estos casos es que no podemos controlar lo que hacen nuestros clientes y usuarios cuando salen de la oficina, pero si podemos decidir lo que hacemos nosotros, y la decisión es que en ningún caso vamos a ser cómplices de situaciones de fraude a la administración pública, y por tanto no vamos a cerrar ese tipo de operaciones cuando las detectemos. Y mucho menos vamos a hacer contratos a medida para facilitar el fraude.

Esto es un ejemplo de decisión alineada con la triple cuenta de resultados: nos perjudica en lo económico, pero tiene impacto positivo en la sociedad. Muchas de esas operaciones que no hacemos nosotros las harán otras inmobiliarias (así nos lo ha dicho ya algún inquilino, con cierta sorna además). Pero cuando conseguiimos que alguna operación en inicio fraudulenta, deje de serlo y evitamos así un fraude a la administración pública, nos damos por satisfechos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Índice del artículo